César Manrique
Mi alegría de vivir y de crear continuamente me la ha dado el haber estudiado, contemplado y amado la gran sabiduría de la naturaleza.
César Manrique, 1982
Biografía
César Manrique (1919-1992) nació en Arrecife, Lanzarote, isla en la que su trayectoria artística ha dejado huellas imborrables.
Tras finalizar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid (donde vivió entre 1945 y 1964), expone con frecuencia su pintura tanto dentro como fuera de España. En la primera mitad de los cincuenta, se adentra en el arte no figurativo e investiga las cualidades de la materia hasta convertirla en la protagonista esencial de sus composiciones, vinculándose así al movimiento informalista español de esos años.
Formalizado con una expresión matérica y abstracta, el imaginario plástico de su producción pictórica procede de las impresiones del paisaje volcánico de Lanzarote, que el artista trasmuta en una suerte de naturalismo no realista que no nace de la copia del natural sino de su comprensión emocional: «Yo trato de ser la mano libre que forma a la geología”, escribió.
En 1964, se traslada a vivir a Nueva York, donde expuso individualmente en tres ocasiones en la galería Catherine Viviano. El conocimiento directo del expresionismo abstracto americano, del arte pop, la nueva escultura y el arte cinético, le proporcionó una cultura visual fundamental para su trayectoria creativa posterior.
A mediados de los años sesenta, coincidiendo con su traslado de residencia a Lanzarote, César Manrique impulsa en la Isla una serie de proyectos artísticos de carácter espacial y paisajístico, novedosos para la época, donde plasma su pensamiento plástico y ético. Se trata de un conjunto de acciones e intervenciones dirigidas a poner en valor el paisaje y los atractivos naturales de la Isla, que configurarán su nueva faz y su proyección internacional, y que forma parte de la transformación paisajística y la adaptación de Lanzarote a la economía del turismo.
Así, elaboró un nuevo ideario estético, que denominó arte-naturaleza/ naturaleza-arte, en el que integra distintas manifestaciones artísticas, que pudo concretar en sus obras paisajísticas, un ejemplo singular de arte público en España: Jameos del Agua, Mirador del Río, Jardín de Cactus, Timanfaya, etc. Son fundamentalmente intervenciones vinculadas a la industria turística, a las que Manrique imprime un funcionalismo económico y social inédito en la cultura artística española. Obras de este carácter las realizó también Manrique en otras islas y fuera del archipiélago canario, —miradores, jardines, acondicionamientos de espacios degradados, reformas del litoral…—, en las que mantiene sus rasgos característicos básicos: diálogo respetuoso con el medio natural y entre los valores arquitectónicos de la tradición local con concepciones modernas.
Obra
César Manrique elaboró sus propuestas artísticas en diálogo con los lenguajes plásticos de su tiempo. Si en pintura permaneció fiel a la tradición informalista, sus esculturas y objetos, ideadas en su mayoría para sus intervenciones espaciales, se relacionan con el arte pop, con el arte cinético o la nueva escultura. Pero fue al regresar a Lanzarote, a finales de los sesenta, cuando encontró el marco adecuado para abrir su práctica artística a nuevas iniciativas. De tal modo, que sería en sus obras de intervención en el espacio donde pudo concretar su nuevo ideario estético, a cuyo desarrollo dedicó buena parte de su actividad creativa.
Obra pública
Diseño
Pintura
Tras un comienzo con vocación figurativa, en la primera mitad de la década de los cincuenta del pasado siglo XX se adentra en el arte abstracto e investiga las cualidades de la materia hasta convertirla en la protagonista esencial de sus composiciones. No obstante el carácter matérico y abstracto de su producción pictórica, el imaginario plástico de esta procede de las impresiones del paisaje volcánico de Lanzarote.
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Bodegón

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Joan Miró. Grabado nº XII (Serie Mallorca)

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Ignoto

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Sin título

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Mujeres junto al mar

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Desnudo azul

Escultura
La producción escultórica de Manrique no puede ser disociada de sus creaciones espaciales, pues en muchas ocasiones sus características están predeterminadas por su emplazamiento y entorno. De naturaleza lúdica y abstractizante, trabajó con distintos materiales, técnicas y escalas. De especial relevancia son sus esculturas móviles, donde incorpora su interés por el movimiento.
Cerámica
En la década de los cincuenta del pasado siglo xx, Manrique se interesa por la cerámica. Realiza una serie de piezas esmaltadas influidas por la tradición del arte moderno. La mayoría de ellas fueron producidas en talleres de Talavera de la Reina (Toledo).
Grafismo
Dentro de su variada producción artística, Manrique también se ocupó de realizar diseños que se trasladaron a formatos como logotipos, carteles, portadas de libro, señaléticas, etc. La mayoría de ellos, para actividades desarrolladas en Lanzarote y en el resto de las Islas Canarias. En sus diseños suele emplear elementos coloristas y, con frecuencia, recurre a la iconografía del paisaje, flora y fauna de las Islas, a partir de técnicas variadas (collage, dibujo, técnica mixta…).
La irracionalidad de algunos, unida a la desidia de los gobernantes y al afán de lucro de las compañías constructoras, está destruyendo todo el encanto y la armonía de una isla única en el mundo.
César Manrique, 1986
Activismo
Tras regresar César de Nueva York en 1968, Lanzarote comenzaba a desarrollarse turísticamente. Preocupado por las posibles implicaciones y consecuencias de esta actividad económica, que él mismo impulsaba de la mano del Cabildo Insular de Lanzarote, presidido por José Ramírez Cerdá, Manrique manifestó en varias ocasiones sus inquietudes en los medios de comunicación: “Siento un poco de miedo ante la avalancha turística que se avecina a Lanzarote” (1965).
Lanzarote se dirigía con decisión hacia una economía de servicios de carácter turístico y Manrique intuyó que, por su valor natural y por su belleza, el paisaje de la isla era susceptible de convertirse en su principal fuente de riqueza, pero también sabía que, por su extrema fragilidad, acciones desafortunadas en el mismo podrían comprometerlo de manera irreversible.
Fruto de esa inquietud, cuando a partir de mediados de los setenta, y sobre todo desde mediados de los ochenta, se intensifica la construcción alojativa, Manrique participa en actos de protesta por la construcción de complejos turísticos y alerta en infinidad de ocasiones de los riesgos de un crecimiento indiscriminado de la oferta alojativa en Lanzarote.
La vertiente activista resulta fundamental para entender la figura de Manrique y su proyección de artista social, con arraigo público y de fuerte carácter icónico para la comunidad. Su implicación, la labor de denuncia que ejerció abiertamente, su confrontación directa con autoridades y promotores, y su compromiso con los valores culturales y paisajísticos de la isla, lo convirtieron en un símbolo, añadiendo a su personalidad creativa una dimensión sociopolítica inédita en el panorama artístico español. La actitud propositiva y la denuncia conviven en un perfil de artista complejo y polifacético.
Escribe en 1986 (Lanzarote se está muriendo): “La insensibilidad reinante unida a la falta absoluta de entusiasmo están aniquilando el amor que había en un principio. Lo único válido para ellos es el éxito de vender en masas y ganar millones, sin tener en cuenta todo lo realizado en los comienzos. Indigna que esta torpe facilidad de ventas al por mayor se base en todos los grandes atractivos que hemos creado en Lanzarote, ya que, de no existir éstos, no venderían ni una perra chica. Esto es verdaderamente desmoralizador, es tirarse piedras sobre su propio tejado”.
Bibliografía
1. Bibliografía específica de pintura (selección)
CARMONA, Eugenio, «César Manrique en los años cincuenta. Consideraciones en torno a la creación de un imaginario plástico», en César Manrique 1950-1957, Fundación César Manrique, 2006.
CASTRO BORREGO, Fernando, “Pensar en el paraíso”, César Manrique über Kunst und Umwelt, Münchner Volkshoschule Gasteig Kulturzentrum, Munich, 1985.
César Manrique. Nueva York, Fundación César Manrique, Lanzarote, 1996.
GÓMEZ AGUILERA, Fernando. “Entre el espejo y la crisálida. Naturaleza y creación en la pintura de César Manrique”, en César Manrique. Pintura 1958–1992, Instituto Valenciano de Arte Moderno, Valencia, 2005, [también textos de Jaime Brihuega, “El paisaje y lo telúrico en el arte español de la primera mitad del siglo XX”; y Nilo Palenzuela, “El fuego y el juego del Universo-Manrique”].
GÓMEZ AGUILERA, Fernando. «La fábrica del artista moderno. César Manrique en el contexto del arte español (1950-1957)», en César Manrique 1950-1957, Fundación César Manrique, 2006.
Manrique. Hecho en el fuego, [Comisario: Lázaro Santana], Gobierno de Canarias, Islas Canarias, 1991, [Textos de Lázaro Santana; Fernando Castro, “Eros y Naturaleza; Frei Otto, “De la manera del volcán”; John Bernard Myers, “Un artista singular y su entorno: una opinión estadounidense”; Fernando Ruiz, “Manrique y el territorio. Una propuesta de intervención”; y Francisco Galante, “César Manrique. El tratamiento de la arquitectura en el espacio natural”; y César Manrique, “La creación total”].
RUIZ GORDILLO, Fernando, César Manrique, Fundación César Manrique, Lanzarote, 1995.
SANTANA, Lázaro, Manrique, Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1991.
SANTANA, Lázaro, Manrique. Un arte para la vida, Editorial Prensa Ibérica, Barcelona, 1993.
VV. AA., César Manrique. Pintura, Fundación César Manrique, Lanzarote, 2002, [Textos de Fernando Castro Borrego, María Dolores Jiménez-Blanco, Mariano Navarro y Lázaro Santana].
2. Bibliografía general sobre Manrique (selección)
GALANTE GÓMEZ, Francisco, Mirador del Río, Colección Lugares, Fundación César Manrique, Lanzarote, 2000.
GÓMEZ AGUILERA, Fernando, «Arte y naturaleza en la propuesta estética de César Manrique», en Atlántica Internacional, Centro Atlántico de Arte Moderno, nº 8, otoño 1994.
MADERUELO, Javier, Jameos del Agua, Colección Lugares, Fundación César Manrique, 2004, [en prensa].
MANRIQUE, César, Lanzarote, arquitectura inédita, [Edición de César Manrique], Lanzarote, 1974, [Textos de César Manrique, Agustín de Espinosa, Fernando Higueras, Juan Ramírez de Lucas, Carlos de Miguel, Francisco Nieva y José María Vellibre. Existe una segunda edición, revisada y ampliada, publicada en 1988 por el Cabildo Insular de Lanzarote con textos de César Manrique, Juan Ramírez de Lucas, Agustín Espinosa, Fernando Higueras y Francisco Nieva].
MANRIQUE, César, Escrito en el fuego, [Edición y prólogo de Lázaro Santana], Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1988.
MANRIQUE, César, [Edición, selección e introducción de Fernando Gómez Aguilera], César Manrique. La palabra encendida, Colección Plástica & Palabra, Universidad de León, León, 2005.
MANRIQUE, César, [Selección e introducción de Fernando Gómez Aguilera], César Manrique. En sus palabras, Fundación César Manrique, 1995.
MARCHÁN, Simón, Fundación César Manrique, Lanzarote, Edition Axel Menges, 1996
RAMÍREZ DE LUCAS, Juan, Jardín de Cactus, Colección Lugares, Fundación César Manrique, Lanzarote, 2000.
RILEY, Terence, «The volcano´s gift», en Nest, primavera 2002 [traducido y publicado en La Provincia, 25 de abril de 2002].
SANTANA, Lázaro, Timanfaya, Colección Lugares, Fundación César Manrique, Lanzarote, 1997.
ZAYA, “Manrique, un artista para el medio ambiente”, Guadalimar, nº 59, Madrid, mayo, 1981.































